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LA AUDIENCIA NACIONAL DETECTA ABUSOS EN LOS DESCUELGUES DE CONVENIOS

15 mayo 2016
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La Audiencia Nacional está detectando una aplicación fraudulenta y creciente de la reforma laboral en algunos aspectos de la negociación colectiva. Se trata de que empresarios de diversas actividades intentan saltarse los acuerdos del convenio sectorial para fijar condiciones inferiores con sus trabajadores en aspectos como el salario o la jornada y competir de manera desleal. Este es un problema que han puesto sobre la mesa tanto la patronal CEOE como los sindicatos CCOO y UGT, porque ellos mismos resultan perjudicados por ello, según las diversas fuentes de los agentes sociales consultadas por EXPANSIÓN. 

La reforma laboral permite que una empresa pueda desprenderse del convenio sectorial, o no aplicarlo, en cualquier momento, incluso aunque el primero esté vigente. El acuerdo de la empresa con sus propios trabajadores tiene prioridad aplicativa sobre el del sector en condiciones clave del convenio como los siguientes: la cuantía del salario base y de los complementos, incluidos los vinculados a los resultados de la empresa; el abono o la compensación de las horas extraordinarias y la retribución específica del trabajo a turnos o el tiempo de trabajo, los turnos y la planificación de las vacaciones. También puede hacerlo si justifica causas organizativas, tecnológicas, económicas o de producción. 

Romper el dominio 

El Gobierno aplicó este cambio en los convenios buscando varios objetivos: acercar la negociación colectiva a la verdadera situación de cada empresa en lugar de obedecer al sector; moderar los salarios y, en consecuencia, facilitar la creación de empleo. 

También es verdad que esta reforma tenía otro fin no explícito, pero muy claro: romper el dominio de la patronal CEOE y de los sindicatos CCOO y UGT en la negociación colectiva. 

Sin embargo, la Audiencia Nacional, e incluso el Tribunal Supremo en los casos que llegan hasta él, han detectado que un número significativo de conflictos laborales llega con la siguiente casuística: los agentes sociales denuncian que muchos empresarios se saltan al comité de empresa e intentan negociar convenios que afecten a toda la compañía con delegados de sólo algunos centros de trabajo. Es decir, con los representantes de una parte de los empleados, no de todos ellos. Es lo que fuentes de la Audiencia Nacional consultadas por EXPANSIÓN denominan técnicamente “la ruptura del principio de correspondencia en la negociación colectiva”. Es decir, según explican en CEOE, “un delegado e incluso un comité de empresa de centro de trabajo no puede negociar un convenio de la compañía que afecte a otros centros de trabajo, porque vulneraría formalmente el principio de correspondencia entre quien está legitimado para negociar y el ámbito de negociación”. 

Puede decirse lo mismo de los empresarios que, según CCOO, promueven un “convenio falso”. La patronal y los sindicatos están descubriendo también que en algún sector los empresarios se atribuyen una representación superior a la que en realidad tienen con el objetivo de imponer sus condiciones a todos los demás. 

Mano de obra intensiva 

Según las fuentes empresariales y sindicales consultadas, ambos problemas están apareciendo, sobre todo, en sectores que necesitan mano de obra intensiva. Por ejemplo, en las empresas o actividades multiservicios. Las que reúnen prestaciones de seguridad, limpieza, jardinería, mensajería o servicios de mantenimiento y apoyo a las empresas. El problema también se está dando en la construcción. 

La Audiencia Nacional ha detectado que los casos de “convenios falsos” y de descuelgues, por este motivo, de los acuerdos sectoriales se ha convertido en la primera causa de litigio laboral desde finales de 2014 hasta el primer trimestre de 2016. En torno a 110 pleitos, según fuentes de la patronal y de los sindicatos. 

Bien es verdad que desde la entrada en vigor de la reforma laboral, en febrero de 2012, hasta el mes pasado el Ministerio de Empleo y de Seguridad Social ha registrado 7.370 inaplicaciones de convenios, que afectan a 309.537 trabajadores. Sin embargo, la importancia de los crecientes abusos en la configuración de los convenios de empresa está en tres consecuencias de este hecho. 

La primera es que el próximo Gobierno también tendrá que ajustar en la prioridad aplicativa de los convenios de empresa frente al del sector y la regulación para separar uno de otro. 

En segundo lugar es que el problema afecta a la patronal y a los sindicatos, porque la reforma laboral ha minado su representatividad en los convenios. Sobre todo en las pequeñas empresas. 

En tercer lugar, y finalmente, los “convenios falsos” están rompiendo la competencia en muchos sectores, fijando condiciones laborales por debajo de mercado. 

Fuente: Expansión

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