Nuestros profesionales al servicio de su empresa

VERIFACTU SE RETRASA A 2027: QUÉ SIGNIFICA PARA PYMES, AUTÓNOMOS Y DESPACHOS

8 mayo 2026
Imprimir
  • El Gobierno da aire a empresas y profesionales: el sistema Verifactu, llamado a cambiar la forma de facturar en España, no será obligatorio en 2026, sino en 2027

 

SEGÚN HA ANUNCIADO HACIENDA, LAS NUEVAS FECHAS SERÁN:

 

1 de enero de 2027 para empresas que tributan por Impuesto sobre Sociedades.

1 de julio de 2027 para autónomos y resto de pymes.

El aplazamiento responde a las presiones de organizaciones empresariales y asociaciones de autónomos, que venían alertando de la dificultad para adaptarse a tiempo al nuevo modelo de facturación.

Pero que haya un año más no significa que podamos olvidarnos de Verifactu. Para muchas empresas, 2026 será el año clave para preparar cambios en programas de facturación, procesos internos y formación del equipo.

 

¿QUÉ ES EXACTAMENTE VERIFACTU?

 

Verifactu es el sistema definido por la Agencia Tributaria que fija cómo deben funcionar los programas informáticos de facturación para garantizar que los registros:

sean íntegros e inalterables,

queden correctamente trazados y conservados,

y puedan enviarse en tiempo real a Hacienda.

No es “otro modelo de factura electrónica” al uso, sino una capa de control antifraude que se integra en los sistemas de facturación (SIF):

cada factura tendrá un identificador único,

se encadenan mediante huellas digitales (hash),

se incorpora un código QR y una leyenda de factura verificable,

cualquier cambio exige una factura rectificativa, nunca borrar la original.

El marco nace de la Ley 11/2021 de lucha contra el fraude y se desarrolla en el Real Decreto 1007/2023, que ya fijó los requisitos técnicos de los sistemas de facturación.

 

¿A QUIÉN AFECTA EN LA PRÁCTICA?

 

Verifactu será obligatorio para:

Empresas y profesionales que deban emitir facturas a efectos de la AEAT.

Pymes y autónomos de prácticamente todos los sectores (comercio, servicios, despachos, inmobiliarias, etc.).

Proveedores de software de facturación que operen en España.

Quedan fuera los sistemas propios de Haciendas forales como TicketBAI en el País Vasco, que siguen su propia normativa.

 

CÓMO IMPACTA ESTE RETRASO EN PYMES, AUTÓNOMOS Y DESPACHOS

 

El aplazamiento a 2027 se vive como “un respiro” para muchas pymes y autónomos que veían 2026 demasiado cerca, especialmente quienes aún trabajan con sistemas muy básicos (Excel, plantillas manuales, facturación en papel).

Sin embargo:

la dirección de la normativa no cambia: Hacienda avanza hacia un control mucho más fino de la facturación;

quienes aprovechen 2026 para adaptarse de forma ordenada llegarán a 2027 con ventaja competitiva;

dejarlo para última hora obligará a migraciones apresuradas, compras de software sin comparar y formación improvisada.

Una oportunidad para asesorías y despachos

Para asesorías fiscales, contables y laborales, Verifactu supone:

revisar y homogeneizar la facturación de todos sus clientes,

decidir qué software recomendar o implantar,

formar a equipos internos y a clientes en el uso correcto del sistema,

rediseñar procesos de recopilación de información (menos papeles sueltos, más integraciones).

Quien se posicione ahora como “despacho que te acompaña en la transición a Verifactu” tendrá una clara ventaja comercial frente a quienes reaccionen tarde.

 

¿QUÉ DEBERÍA HACER UNA EMPRESA EN 2026 PARA LLEGAR PREPARADA A 2027?

 

El nuevo calendario da margen para trabajar con cabeza. Algunas líneas de acción:

1) Auditoría de facturación y herramientas

¿Con qué programas facturas? ¿Son ya compatibles o tienen hoja de ruta para Verifactu?

¿Sigues generando facturas en Word/Excel o sistemas caseros?

¿Tienes distintos programas para TPV, facturación online y gestión contable que no hablan entre sí?

El primer paso es mapear el ecosistema actual: solo así se podrá planificar migraciones o unificación de sistemas.

2) Elegir proveedor de software con visión a medio plazo

No se trata solo de “cumplir Verifactu”:

compara soluciones que integren contabilidad, facturación, informes y conexión bancaria,

revisa su soporte, seguridad y capacidad de adaptación a cambios normativos,

valora si facilita el trabajo conjunto con tu asesoría o departamento financiero.

Los fabricantes ya están adaptando sus productos al reglamento y muchos destacan su módulo Verifactu como argumento comercial.

3) Revisar procesos internos ligados a la factura

Verifactu obligará a ser más disciplinados en:

emisión de facturas (fechas, numeración, rectificativas),

tiempos de registro de operaciones,

archivo y trazabilidad de documentos.

Es un buen momento para:

documentar quién puede emitir facturas y cómo,

establecer controles (doble revisión en ciertos importes, validaciones, etc.),

reducir excepciones y “facturas manuales” que luego dan problemas.

4) Formar al equipo en fiscalidad y facturación digital

Sin formación, cualquier cambio tecnológico se convierte en un problema. Áreas clave:

fundamentos de IVA, IRPF e Impuesto sobre Sociedades ligados a la factura,

normativa antifraude y objetivos de Verifactu,

uso práctico del nuevo software de facturación,

flujos de trabajo entre administración, comercial, almacén, etc.

Para responsables administrativos, contables y de facturación, este puede ser el momento de reciclarse en contabilidad y fiscalidad aplicada a herramientas digitales.

 

¿Y SI MI EMPRESA YA ESTABA ADAPTANDO PARA 2026?

 

Algunas compañías y despachos ya tenían muy avanzado su proyecto de adaptación a Verifactu. El retraso puede generar sensación de “trabajo perdido”, pero en realidad:

llegarás antes que otros a un sistema más seguro, trazable y profesional;

podrás amortizar la inversión en software y formación con más calma,

ofrecerás a tus clientes y proveedores una imagen de empresa avanzada y cumplidora.

Tiene poco sentido “desandar el camino” o paralizar proyectos: lo lógico es culminarlos y dedicar 2026 a estabilizar procesos, corregir errores y consolidar la nueva forma de trabajar.

El retraso de Verifactu a 2027 no es un cambio de rumbo, sino un aplazamiento estratégico para que el tejido empresarial pueda adaptarse con cierta lógica. El mensaje de fondo sigue siendo el mismo:

fin del software “de doble uso” y de la facturación opaca,

más control en tiempo (casi) real por parte de la Agencia Tributaria,

una facturación más digital, trazable y profesional.

Para pymes, autónomos y despachos, el año extra es una oportunidad para:

revisar herramientas y procesos,

negociar con calma la migración de software,

y formar al equipo administrativo y contable en la nueva realidad de la facturación electrónica y el cumplimiento tributario.

Quien utilice este tiempo para anticiparse, en 2027 no verá Verifactu como una amenaza, sino como un marco más de profesionalización y seguridad jurídica en su gestión empresarial.

 

 

Fuente: EANE